Pasión por Ribera del Duero

La historia de una bodega familiar en la Ribera del Duero

Hay historias que empiezan en un despacho y otras que empiezan en el campo, con las botas llenas de barro y la mirada puesta en la tierra. La de Bodegas Moneo pertenece a las segundas.

Todo comienza con Pablo Sanz Moneo, un hombre de campo de los de verdad, de esos que entienden la tierra antes que los libros y que aprendieron a leer el cielo, las viñas y las estaciones mucho antes que cualquier manual de enología. Pablo es originario de Torresandino, un pequeño pueblo a apenas 6 kilómetros de Terradillos de Esgueva, en el corazón de la Ribera del Duero, una tierra que llevaba generaciones dando uva sin que nadie terminara de sacarle todo su potencial. Y ahí, precisamente, es donde nació su obsesión.

Porque Pablo no se conformó con cultivar la vid como siempre se había hecho. Tenía una visión: la de convertir aquellas cepas viejas, algunas centenarias, en algo más que uva de mesa; convertirlas en vino con nombre propio. Con esa idea, y con la pasión de quien ha decidido dedicar su vida a algo en lo que cree de verdad, dejó Torresandino y se instaló en Terradillos de Esgueva para levantar allí, en 2007, Bodegas y Viñedos Sanz Moneo: una bodega pequeña, familiar, nacida no para competir en volumen, sino para hacer las cosas bien, viña a viña, barrica a barrica.

No fue un momento fácil para empezar. Apenas un año después de poner la primera piedra del proyecto, el mundo entero entraba en la mayor crisis económica de las últimas décadas. Mientras muchos negocios se paralizaban o desaparecían, Pablo mantuvo el rumbo: siguió mimando sus viñas, apostando por la calidad y construyendo, a contracorriente, una bodega que había nacido con la vocación de quedarse.

Desde el primer día, la filosofía de Pablo fue clara: mimar cada viñedo como si fuera el único. Los suelos arcillo-limosos y calcáreos de Terradillos, Sotillo y Villatuelda, y las cepas de Tempranillo que allí crecen —algunas con más de 80 años de vida— se convirtieron en la materia prima de un proyecto que no buscaba atajos, sino calidad honesta y bien entendida.

Han pasado ya casi dos décadas desde aquellos primeros pasos, y hoy, con 56 años, Pablo Sanz Moneo sigue siendo el alma de la bodega: el mismo hombre de campo que un día decidió que sus viñas merecían algo más, convertido ahora en el creador de una gama de vinos —Moneo Roble 16, Moneo Crianza 14 y Síbaris 11— que llevan su nombre y, sobre todo, su forma de entender el vino: con paciencia, con respeto por la tierra y con la pasión de quien nunca ha dejado de ser, en el fondo, un hombre de campo.

" Un sabor auténtico que enamora. "

Raíces

Donde nace cada botella, en Terradillos de Esgueva.

Close-up of ripe Tempranillo grapes hanging heavy on the vine, ready for harvest.
Close-up of ripe Tempranillo grapes hanging heavy on the vine, ready for harvest.
Inside the cellar, oak barrels lined up, aging the wine with care and tradition.
Inside the cellar, oak barrels lined up, aging the wine with care and tradition.
A rustic vineyard landscape at sunset in Ribera del Duero, with rows of grapevines glowing warmly.
A rustic vineyard landscape at sunset in Ribera del Duero, with rows of grapevines glowing warmly.

Ubicación

Nuestra bodega está en Terradillos de Esgueva, corazón de Ribera de Duero, Burgos.

Dirección

Calle Viñedos 12,

09442 Terradillos, Burgos

Horario

9:00 - 18:00

Contacto

A rustic wine cellar door with grapevines climbing around it under a warm sunset.
A rustic wine cellar door with grapevines climbing around it under a warm sunset.

Escríbenos para cualquier consulta sobre nuestros vinos Ribera de Duero.